Lo que se merecen los que piensan en grande

El color humo se agotó. Durante estos dos días, fue el color más vendido. Fui a Gamarra para buscarlo de nuevo. Lo encontré, pero en Giribaldi. Me pregunté. ¿Compro esta tela de menor calidad a menor precio? Puedo venderlo a un precio más bajo también. Me dije, NO. No lo voy hacer. Estoy construyendo una marca fuerte, así que tiene que ser de la mejor calidad posible. Entonces, fui a Sotelo. El precio es más alto, la calidad de la tela también. Esto es lo que se merecen los que piensan en grande. 

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